miércoles, 9 de septiembre de 2015

2do 3ra

La radiación 
La radiación es el mecanismo de propagación de la energía que se lleva a cabo por medio de ondas electromagnéticas. Estas ondas pueden propagarse tanto en medios materiales como en el vacío.
Todos los objetos desprenden radiación electromagnética y los principales tipos de radiación electromagnética son:
Rayos gamma: Radiación más energética. Posee la mayor frecuencia (y por tanto, la menor longitud de onda). Constituyen una forma de radioactividad.
Rayos X: Radiación de menor energía que los rayos gamma. Se emplea en exploraciones médicas y en el estudio de los metales.
Rayos ultravioleta (UV): Radiación de menor energía que los rayos X. Proviene principalmente del sol.
Radiación visible: Radiación de menor energía que los rayos ultravioleta. Recoge el rango de frecuencias que se pueden percibir con la vista, desde el color rojo hasta el violeta.
Rayos infrarrojos (RI): Radiación de menor energía que la radiación visible. La emiten cuerpos calientes.
Microondas: Radiación de menor energía que los infrarrojos. Se emplea en electrodomésticos y terapia médica.
Ondas de TV y radio: Radiación menos energética. Se emplean en telecomunicaciones.

 Todos los tipos de radiación electromagnética poseen diversas propiedades en común:
•     Son una forma de energía y no poseen masa.
•     Viajan a la velocidad de la luz.
•     Pueden viajar a través del vacío: a diferencia del sonido o de las olas del mar, su movimiento no depende de un medio como el aire o el agua que las "transporte".
•     Son emitidas por los átomos cuando se desintegran o después de que adquieren energía; por ejemplo, al calentarse el filamento de tungsteno de una bombilla eléctrica o al encenderse la mecha que hace explotar los compuestos de los fuegos artificiales.
•     Se mueven a través del espacio en forma de paquetes de energía llamados fotones. Cada fotón posee una frecuencia característica, como las frecuencias de las ondas de radio que recibe un radiorreceptor.
•     La energía de los fotones está relacionada con su frecuencia: cuánto más alta es la frecuencia de la radiación electromagnética, mayor es su energía.
La cantidad de energía que transporta cualquier tipo de radiación determina su efecto sobre los seres vivientes y sobre otros tipos de materia.

Sustancias radiactivas
En general los átomos no cambian; un átomo de aluminio siempre es aluminio, y un átomo de hierro siempre es hierro.
No obstante, ciertos átomos, si pueden cambiar de manera espontánea porque sus núcleos son inestables; normalmente, estos átomos se transforman en átomos de un elemento distinto (con diferente número atómico), donde se emite una partícula y se libera energía. Se dice que las sustancias que pueden cambiar espontáneamente de esta manera son sustancias radiactivas.
En estos casos el núcleo se divide, y este proceso se conoce como desintegración radiactiva. Las partículas emitidas y la energía que se libera, constituyen en conjunto la radiación nuclear.
Muchos de los beneficios (y también de los riesgos) de la tecnología nuclear se deben a la radiación nuclear.


ACTIVIDAD
a.     Leer atentamente y responder:
1-    ¿Qué es la radiación?
2-    ¿Cuándo se emite radiación?
3-    ¿Las ondas electromagnéticas necesitan un medio para propagarse?
4-    ¿Cómo se encuentra formada la radiación electromagnética?
5-    La radiación electromagnética, ¿puede afectar a los seres vivos? ¿Por qué?
b.     Completar el anagrama según las siguientes referencias:
1.     Radiación de menor energía que los rayos gamma.
2.     Constituyen una forma de radiactividad.
3.     ¿Qué cuerpos pueden desprender radiación electromagnética?
4.     Radiación menos energética que los rayos X.
5.     Radiación electromagnética que emite menor energía.
6.     Radiación que se emplea en terapias médicas.
7.     Radiación en la que se puede percibir desde el color rojo hasta el violeta.
8.     Radiación que emiten los cuerpos calientes.
9.     Los ……….. son paquetes de energía
R
…
A
D
  
I
  
….
A
C
I

 
O
N


c.      Elaborar una lámina sobre las diversas propiedades que tiene en común la radiación electromagnética.
El embarazo en la adolescencia
Cuando comienzan los noviazgos entre adolescentes, también empiezan las preocupaciones en las familias: ¿tendrán relaciones? ¿Sabrán cómo cuidarse?
 Es común que las parejas de padres y madres adolescentes transformen sus vidas y as de sus familias. Muchas veces abandonan los estudios o tienen más problemas para conseguir trabajo.
Por eso, es bueno hablar en familia, tanto con los varones como con las mujeres, sobre estos temas.

Si nunca lo hicimos, siempre es buen momento para empezar a charlar sobre el embarazo en la adolescencia.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Gestión Organizacional

CONTENIDOS PARA MESAS DE EXAMENES 5° 1°

*      La arquitectura organizacional
*      Los modelos organizacionales
*      El debate entre misión y propósitos de la organización.
*      La gestión de una organización vista como acción y proceso.
*      Posibilidades y contexto social, político, cultural y económico.
*      La necesidad de información para la gestión.
*      Comparación entre gestiones de empresas multinacionales y pequeñas y medianas empresas.
*      Centralización y descentralización
*      Las maneras de gestionar los diferentes recursos para las organizaciones
*       Comunicación y control en las organizaciones.
*      La importancia de la calidad en las empresas industriales.
*      Problemas ambientales.
*      Sustento legal.
*      Sinergia de las organizaciones.
*      Control de calidad.
*       Motivación y conducta.
*      Necesidades y motivación.
*      El comportamiento en las organizaciones.
*      La cultura del trabajo.



sábado, 29 de agosto de 2015

Para conversar sobre Educación Sexual Integral, lo más importante es el afecto, crear climas de

confianza, tener una buena disposición y poder escuchar y comprender a los chicos.

La Educación Sexual Integral, no es solo "hablar de relaciones sexuales". Es mucho más que eso.

Tiene que ver con aprender a expresar emociones y sentimientos, a reconocer y respetar valores

como la amistad, el amor, la solidaridad, la intimidad propia y ajena y a cuidarnos y cuidar a los

demás.

También tiene que ver con los derechos de las personas; por ejemplo, a ser bien tratados, a no sufrir

presiones para tener relaciones sexuales si es que no quieren, a que se trate de igual manera a

varones y a mujeres, a ser respetados no importa cual sea su orientación sexual, a decir "no" a las

relaciones de pareja violentas, entre muchas otras cosas.

viernes, 28 de agosto de 2015

                                                              LA TORTUGA GIGANTE

Había una vez un hombre que vivía en Buenos Aires y estaba muy contento porque era un hombre sano y trabajador. Pero un día se enfermó, y los médicos le dijeron que solamente yéndose al campo podría curarse. El no quería ir porque tenía hermanos chicos a quienes daba de comer; y se enfermaba cada día más. Hasta que un amigo suyo, que era director del Zoológico, le dijo un día: -Usted es amigo mío, y es un hombre bueno y trabajador. Por eso quiero que se vaya a vivir al monte, a hacer mucho ejercicio al aire libre para curarse. Y como usted tiene mucha puntería con la escopeta, cace bichos del monte para traerme los cueros, y yo le daré plata adelantada para que sus hermanitos puedan comer bien. El hombre enfermo aceptó, y se fue a vivir al monte, lejos, más lejos que Misiones todavía. Hacía allá mucho calor, y eso le hacía bien. Vivía solo en el bosque, y él mismo se cocinaba. Comía pájaros y bichos del monte, que cazaba con la escopeta, y después comía frutas. Dormía bajo los árboles, y cuando hacía mal tiempo construía en cinco minutos una ramadal con hojas de palmera, y allí pasaba sentado y fumando, muy contento en medio del bosque que bramaba con el viento y la lluvia. Había hecho un atado con los cueros de los animales, y los llevaba al hombro. Había también agarrado, vivas, muchas víboras venenosas, y las llevaba dentro de un gran mate, porque allá hay mates tan grandes como una lata de querosene. El hombre tenía otra vez buen color, estaba fuerte y tenía apetito. Precisamente un día en que tenía mucha hambre, porque hacía dos días que no cazaba nada, vio a la orilla de una gran laguna un tigre enorme que quería comer una tortuga, y la ponía parada de canto para meter dentro una pata y sacar la carne con las uñas. Al ver al hombre el tigre lanzó un rugido espantoso y se lanzó de un salto sobre él. Pero el cazador que tenía una gran puntería le apuntó entre los dos ojos, y le rompió la cabeza. Después le sacó el cuero, tan grande que él solo podría servir de alfombra para un cuarto. -Ahora-se dijo el hombre-voy a comer tortuga, que es una carne muy rica. Pero cuando se acercó a la tortuga, vio que estaba ya herida, y tenía la cabeza casi separada del cuello, y la cabeza colgaba casi de dos o tres hilos de carne. A pesar del hambre que sentía, el hombre tuvo lástima de la pobre tortuga, y la llevó arrastrando con una soga hasta su ramada y le vendó la cabeza con tiras de género que sacó de su camisa, porque no tenía más que una sola camisa, y no tenía trapos. La había llevado arrastrando porque la tortuga era inmensa, tan alta como una silla, y pesaba como un hombre. La tortuga quedó arrimada a un rincón, y allí pasó días y días sin moverse. El hombre la curaba todos los días, y después le daba golpecitos con la mano sobre el lomo. La tortuga sanó por fin. Pero entonces fue el hombre quien se enfermó. Tuvo fiebre y le dolía todo el cuerpo. Después no pudo levantarse más. La fiebre aumentaba siempre, y la garganta le quemaba de tanta sed. El hombre comprendió que estaba gravemente enfermo, y habló en voz alta, aunque estaba solo, porque tenía mucha fiebre. -Voy a morir- dijo el hombre-. Estoy solo, ya no puedo levantarme más, y no tengo quién me dé agua, siquiera. Voy a morir aquí de hambre y de sed. Y al poco rato la fiebre subió más aun, y perdió el conocimiento. Pero la tortuga lo había oído y entendió lo que el cazador decía. Y ella pensó entonces: -El hombre no me comió la otra vez, aunque tenía mucha hambre, y me curó. Yo lo voy a curar a él ahora. Fue entonces a la laguna, buscó una cáscara de tortuga chiquita, y después de limpiarla bien con arena y ceniza la llenó de agua y le dio de beber al hombre, que estaba tendido sobre su manta y se moría de sed. Se puso a buscar en seguida raíces ricas y yuyitos tiernos, que le llevó al hombre para que comiera, El hombre comía sin darse cuenta de quién le daba la comida, porque tenía delirio con la fiebre y no conocía a nadie. Todas las mañanas, la tortuga recorría el monte buscando raíces cada vez más ricas para darle al hombre y sentía no poder subirse a los árboles para llevarle frutas. El cazador comió así días y días sin saber quién le daba la comida, y un día recobró el conocimiento, Miró a todos lados, y vio que estaba solo pues allí no había más que él y la tortuga; que era un animal. Y dijo otra vez en voz alta: -Estoy solo en el bosque, la fiebre va a volver de nuevo, y voy a morir aquí, porque solamente en Buenos Aires hay remedios para curarme. Pero nunca podré ir, y voy a morir aquí. Y como él lo había dicho, la fiebre volvió esa tarde, más fuerte que antes, y perdió de nuevo el conocimiento. Pero también esta vez la tortuga lo había oído, y se dijo: -Si queda aquí en el monte se va a morir, porque no hay remedios, y tengo que llevarlo a Buenos Aires. Dicho esto, cortó enredaderas finas y fuertes, que son como piolas, acostó con mucho cuidado al hombre encima de su lomo, y lo sujetó bien con las enredaderas para que no se cayese. Hizo muchas pruebas para acomodar bien la escopeta, los cueros y el mate con víboras, y al fin consiguió lo que quería, sin molestar al cazador, y emprendió entonces el viaje. La tortuga, cargada así, caminó, caminó y caminó de día y de noche. Atravesó montes, campos, cruzó a nado ríos de una legua de ancho, y atravesó pantanos en que quedaba casi enterrada, siempre con el hombre moribundo encima. Después de ocho o diez horas de caminar se detenía y deshacía los nudos y acostaba al hombre con mucho cuidado en un lugar donde hubiera pasto bien seco. Iba entonces a buscar agua y raíces tiernas, y le daba al hombre enfermo. Ella comía también, aunque estaba tan cansada que prefería dormir. A veces tenía que caminar al sol; y como era verano, el cazador tenía tanta fiebre que deliraba y se moría de sed. Gritaba: ¡agua!, ¡agua! a cada rato. Y cada vez la tortuga tenía que darle de beber. Así anduvo días y días, semana tras semana. Cada vez estaban más cerca de Buenos Aires, pero también cada día la tortuga se iba debilitando, cada día tenía menos fuerza, aunque ella no se quejaba. A veces quedaba tendida, completamente sin fuerzas, y el hombre recobraba a medias el conocimiento. Y decía, en voz alta: -Voy a morir, estoy cada vez más enfermo, y sólo en Buenos Aires me podría curar. Pero voy a morir aquí, solo en el monte. El creía que estaba siempre en la ramada, porque no se daba cuenta de nada. La tortuga se levantaba entonces, y emprendía de nuevo el camino. Pero llegó un día, un atardecer, en que la pobre tortuga no pudo más. Había llegado al límite de sus fuerzas, y no podía más. No había comido desde hacía una semana para llegar más pronto. No tenía más fuerza para nada. Cuando cayó del todo la noche, vio una luz lejana en el horizonte, un resplandor que iluminaba todo el cielo, y no supo qué era. Se sentía cada vez más débil, y cerró entonces los ojos para morir junto con el cazador, pensando con tristeza que no había podido salvar al hombre que había sido bueno con ella. Y, sin embargo, estaba ya en Buenos Aires, y ella no lo sabía. Aquella luz que veía en el cielo era el resplandor de la ciudad, e iba a morir cuando estaba ya al fin de su heroico viaje. Pero un ratón de la ciudad-posiblemente el ratoncito Pérez-encontró a los dos viajeros moribundos. -¡Qué tortuga!-dijo el ratón-. Nunca he visto una tortuga tan grande. ¿Y eso que llevas en el lomo, que es? ¿Es leña? -No-le respondió con tristeza la tortuga-. Es un hombre. -¿Y dónde vas con ese hombre?-añadió el curioso ratón. -Voy... voy... Quería ir a Buenos Aires-respondió la pobre tortuga en una voz tan baja que apenas se oía-. Pero vamos a morir aquí porque nunca llegaré... -¡Ah, zonza, zonza! -dijo riendo el ratoncito-. ¡Nunca vi una tortuga más zonza! ¡Si ya has llegado a Buenos Aires! Esa luz que ves allá es Buenos Aires. Al oir esto, la tortuga se sintió con una fuerza inmensa porque aún tenía tiempo de salvar al cazador, y emprendió la marcha. Y cuando era de madrugada todavía, el director del Jardín Zoológico vio llegar a una tortuga embarrada y sumamente flaca, que traía acostado en su lomo y atado con enredaderas, para que no se cayera, a un hombre que se estaba muriendo. El director reconoció a su amigo, y él mismo fue corriendo a buscar remedios, con los que el cazador se curó en seguida. Cuando el cazador supo cómo lo había salvado la tortuga, cómo había hecho un viaje de trescientas leguas para que tomara remedios no quiso separarse más de ella. Y como él no podía tenerla en su casa, que era muy chica, el director del Zoológico se comprometió a tenerla en el Jardín, y a cuidarla como si fuera su propia hija. Y asi pasó. La tortuga, feliz y contenta con el cariño que le tienen, pasea por todo el jardín, y es la misma gran tortuga que vemos todos los días comiendo el pastito alrededor de las jaulas de los monos. El cazador la va a ver todas las tardes y ella conoce desde lejos a su amigo, por los pasos. Pasan un par de horas juntos, y ella no quiere nunca que él se vaya sin que le dé una palmadita de cariño en el lomo.

martes, 18 de agosto de 2015

COLORES PRIMARIOS, SECUNDARIOS, NEUTROS...

EL CÍRCULO CROMÁTICO

Entre la gran cantidad de colores que existen se distiguen los tres clores básicos, que los llamamos colores PRIMARIOS, puesto que tienen la mayor pureza y saturación, ellos son: el ROJO, el AZUL, y el AMARILLO, a partir de la mezcla de ellos se pueden formar otros colores existentes.
Loa colores SECUNDARIOS, se obtienen al mezclar en partes iguales los colores primarios, de dos a dos, ellos son: el VIOLETA (azul + rojo),  NARANJA (amarillo + rojo), VERDE (amarillo + azul).
La disposición ordenanda de los seis tonos y sus matices, constituye el llamado CIRCULO CROMÁTICO.

Los colores NEUTROS son: BLANCO, GRIS, NEGRO
Los colores COMPLEMENTARIOS, son aquellos que se encuentra opuestos en el circulo cromático son colores complementarios, por ejemplo, el ROJO Y VERDE, el VIOLETA Y AMARILLO, el AZUL Y NARANJA.